Baraqish: una ciudad yemení llena de historia
Baraqish, también conocida como Barāgish o Aythel, es una ciudad histórica en el noroeste de Yemen, a 120 kilómetros al este de Saná. Situada en una colina alta en Wādī Farda(h), fue en su día una parada popular en el camino. Ruta del incienso por su acceso al agua. Griegos Romanos lo conocían como Athlula, derivado del antiguo término sabeo yθl, probablemente pronunciado Yathill.
Un centro antiguo floreciente
Baraqish cuenta con una larga y rica historia. La evidencia sugiere que estuvo habitada desde el siglo XIX. Edad de BronceSus residentes construyeron sobre las ruinas de asentamientos anteriores. La ciudad alcanzó su apogeo alrededor del año 400 a. C. como capital del Reino Minaea. Incluso después de que la capital se trasladara a Qarnāwu, Baraqish siguió siendo un importante centro religioso. Su ubicación estratégica en la ruta del incienso consolidó aún más su importancia. Las impresionantes murallas de la ciudad, que en su día alcanzaron los 14 metros de altura y cuentan con 57 torres, son testimonio de su antigua grandeza, aunque solo quedan visibles algunas partes en la actualidad.
Desenterrando el pasado
Las excavaciones arqueológicas han revelado una gran cantidad de información sobre Baraqish. El sitio principal incluye las ruinas de una cúpula, una mezquita, un pozo y una torre. Numerosos fragmentos de cerámica y piezas de vidrio ofrecen más pistas sobre la vida cotidiana en el pueblo. templo En la zona sur, que se cree que está dedicada al dios Athtar, se encuentra un nebulosa con muchas tumbas estelasOtro templo en el centro de la ciudad cuenta con cuatro columnas restantes.
Un pueblo en transición
Baraqish permaneció habitado hasta la década de 1960, pero desde entonces ha sido abandonado. Actualmente el ejército ocupa el sitio. Desafortunadamente, la ciudad sufrió daños importantes durante el conflicto de 2015 en Yemen, cuando el ejército de Arabia Saudita, apoyado por Estados Unidos y Gran Bretaña, bombardeando el lugar, que entonces estaba en manos de las fuerzas hutíes.
Un legado para preservar
A pesar de los recientes reveses, Baraqish tiene un inmenso valor para arqueólogos e historiadores. Las expediciones arqueológicas italianas realizadas entre 1989-1990 y 2003-2007 desenterraron un templo con techo notablemente bien conservado. En el interior, las mesas de piedra adornadas con cabezas de toro sugieren un santuario dedicado a una deidad curativa. El rico tapiz histórico de Baraqish, que abarca milenios, ofrece una visión cautivadora de las vidas y culturas de las antiguas civilizaciones árabes. Preservar este patrimonio irreemplazable sigue siendo una tarea importante.
Conclusión
Baraqish posee un rico tapiz de historia que abarca varios milenios. A pesar de los daños recientes, sigue siendo un sitio crucial para comprender la civilizaciones antiguas de Arabia
Fuentes





